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lunes, 18 de mayo de 2015

Los Detectives Salvajes - Roberto Bolaño

Dedicatoria para Patrick, escrita en el libro. Los Detectives Salvajes, de Roberto Bolaño. La versión traducida al inglés por Natasha Wimmer.

-My friends gave me this book as a present on the last birthday I spent in Buenos Aires. Cele picked it for me. Later that September I was having coffee and reading it on a table by the side-walk enjoying one of the first warm nights of the year. A message fell on the table from a balcony above me. It read "I also want to be a visceral realist".-

miércoles, 13 de agosto de 2014

Los Detectives Salvajes - Roberto Bolaño

"Pensé: qué acto poético destruir mis escritos. Pensé: mejor hubiera sido tragármelos, ahora estoy perdida. Pensé: la vanidad de la escritura, la vanidad de la destrucción. Pensé: porque escribí, resistí. Pensé: porque destruí lo escrito me van a descubrir, me van a pegar, me van a violar, me van a matar. Pensé: ambos hechos están relacionados, escribir y destruir, ocultarse y ser descubierta."

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Los Detectives Salvajes - Roberto Bolaño

I
Camino por Clissold Park. Ya lo hice otras veces pero todavía no lo recorrí por completo. Veo unos troncos a un costado, sobre el pasto y por pura nostalgia se convierte en el mejor lugar donde sentarme y leer. Entre Bariloche y el Parque Saavedra, noto lo fácil que me es acomodarme sobre sus formas irregulares, como la facilidad de hablarle a un viejo amigo, cuando conoces todo de él, sus defectos, sus rugosidades, las marcas que dejaron los años en él...
Me doy cuenta que entre todas las similitudes que puedo encontrar entre esta ciudad y mi casa, este tronco es el punto más alto del viaje astral hasta allá. Cuando concentro la mirada sobre su corteza muerta, el olor del aire tiene algo del sur de Argentina, y creo que pueda ser probable, que al levantar la vista, alcance a ver a mi mejor amigo vagando por acá. Un nene me vio sentada en el tronco y corrió hasta mí para treparlo. "Horsie, Horsie" imaginaba mientras intentaba subirse como a un caballo.
Recordé mis años de infancia, que pco tuvieron de malos, subiéndome a los árboles con mis hermanos, imaginando todo tipo de historias, convirtiendo a dichos árboles en infinidad de escenarios.

II
Estoy enamorada de esta ciudad. La ciudad que me vio crecer de golpe. La ciudad que me asusta y a la vez me observa al enfrentarme con ella y vencer esos momentos de dificultad. La ciudad que me desafía con su clima amargo y poco amigable. Parece como si alguien estuviera soplando con todas sus fuerzas desde lejos para dificultar mi paso, pero yo tiro a la basura el ahora inservible paraguas y continúo el camino bajo lluvia, que no me molesta ni me disgusta, más bien me recita como una voz en loop, dónde estoy, y quién soy, y qué hago acá. Mientras bajo las escaleras de nuestro nuevo edificio me doy cuenta que no estoy pensando a dónde ir. Porque conozco de memoria algunas calles de mi barrio y ya no me siento perdida ni desorientada.

-notas en el libro

Los Detectives Salvajes - Roberto Bolaño

"En Viena llovía. ¡Pero nosotros no somos terrones de azúcar!"
En Londres llueve. Yo voy en el asiento delantero del colectivo rojo. No se si sumergirme en el mundo de los realvisceralistas o contemplar la ciudad a través de los vidrios mojados. Me urge escribir este pensamiento. El único papel que tengo a mano es aquel que cayó desde un balcón, sobre mi mesa en la vereda, justo al lado del café que estaba tomando. De nuevo en Buenos Aires por un segundo. La lluvia es la misma en todo el mundo.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Diarios - Alejandra Pizarnik / Los Detectives Salvajes - Roberto Bolaño


El lecho de un montón de flores rojas, la vereda.
Arrancadas del árbol por la primavera y sus temporales.
Me desbordan las palabras como los días de mi propio tiempo.
La muerte de las flores como la tendencia suicida de las hojas de Alejandra, en otoño, en París.
Creo que ya nunca voy a sacar de mi inconsciente su pasión venenosa por los libros.
Y sus ganas de morir.
El sol se destapa de a ratitos. Sube la temperatura, vuelve a bajar.
La estación de tren es ese lugar donde hoy me podría quedar.
Y pasar el día completo descubriendo la única verdad, como si fuese el lugar donde elige revelarse.
Qué es esto de esperar?
Llega el tren, y lo lamento tanto.
Recién empiezo a enamorarme de Roberto Bolaño.